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Ulster prohíbe a su condado usar cámaras Flock y vigilancia con IA: un veto con límites que marca el rumbo local

🕒 Publicado en Zendoric: 23 de octubre de 2026 · 00:20

✨ Generado con IA · cómo se hace

La ejecutiva del condado de Ulster (Nueva York) ha vetado por orden ejecutiva Flock y otras herramientas de vigilancia con IA. El veto es real pero acotado: no alcanza al sheriff. Es un síntoma de cómo se regula la IA: desde abajo y ante la falta de reglas.

Por Daily Freeman · 22 de octubre de 2026.

La ejecutiva del condado de Ulster (Nueva York), Jen Metzger, firmó este jueves una orden ejecutiva que prohíbe al condado usar cualquier servicio de Flock Safety. También veta «tecnologías similares asistidas por IA», con mención expresa a la reidentificación de vehículos o personas. Según su oficina, la orden entra en vigor de inmediato.

El alcance es menor de lo que sugiere el titular. Según el Daily Freeman, hoy no hay cámaras Flock en el condado. La ciudad de Kingston usa lectores automáticos de matrículas (ALPR, por sus siglas en inglés) para sancionar infracciones en cuatro zonas escolares, pero los mantiene la empresa alemana Jenoptik y los revisa su Oficina de Infracciones de Estacionamiento. La orden tampoco alcanza a la oficina del sheriff ni a ninguna agencia fuera de la autoridad de la ejecutiva. Esa oficina usa lectores de Motorola desde hace más de una década y, según el diario, ha dicho que no usa ni usará Flock.

El sheriff, Juan Figueroa, respaldó la orden en un comunicado de la oficina de Metzger. Dijo que ofrece «un marco importante» para proteger la seguridad pública sin renunciar a la privacidad y las libertades civiles. Los artículos relacionados que enlaza el diario indican que el sheriff ya había descartado un plan de informes asistidos por IA y la instalación de más lectores de matrículas. Esos textos no se detallan en el material que he podido consultar, así que no puedo precisar el orden ni las razones.

Metzger justificó la medida con un argumento político: la IA, dijo, pone en riesgo «los derechos sobre los que se fundó este condado hace 250 años». Habló de una transición «de la tecnología pasiva a la vigilancia activa». Añadió que el sector privado de la IA no tiene «barreras regulatorias» y que le preocupan brechas de seguridad «muy inquietantes». Son declaraciones suyas, no hechos verificados por el diario.

**Nuestra lectura.** La orden es en gran medida preventiva. Prohíbe algo que el condado no usa, y por eso cuesta poco políticamente. Pero esa es justo su utilidad: fija una línea antes de que exista la dependencia tecnológica, cuando renunciar sale barato. Vetar un sistema ya integrado en una comisaría, con presupuesto y costumbre detrás, es mucho más difícil.

Lo relevante es el método. Como contexto del sector, a falta de reglas federales claras para la vigilancia con IA, la regulación se está improvisando en condados, ciudades y comisarías. En general, ese patrón da un mosaico: derechos distintos según el código postal. Tiene un lado bueno, porque funciona como laboratorio de políticas. Tiene otro malo: el veto de un ejecutivo se revoca con la misma facilidad con que se firmó, y deja fuera a quien no depende de él, como aquí el sheriff.

También conviene separar dos cosas que el debate suele mezclar. Leer matrículas para multar en una zona escolar y reidentificar personas entre cámaras no son lo mismo. La segunda opción convierte una cámara pasiva en un sistema que sigue a individuos, y ahí está el salto cualitativo que describe Metzger. Una buena regla debería distinguir finalidad, plazo de conservación de datos y control judicial, en lugar de prohibir «la IA» en bloque.

Encaja con nuestra tesis habitual: la regulación debe basarse en evidencia y en capacidades concretas, no en el pánico. A corto plazo, la vigilancia automatizada es uno de los riesgos más tangibles de la IA: no hace falta una superinteligencia para que el poder se concentre. A largo plazo, una sociedad de abundancia solo es deseable si conserva libertades civiles intactas. Poner esos límites ahora, mientras la tecnología aún es opcional, es una inversión barata en esa sociedad.

Lo que habrá que vigilar es si la orden se traduce en normas con vigencia más duradera, como una ordenanza del legislativo del condado, y si el sheriff convierte su respaldo en políticas públicas concretas. Metzger dijo que trabaja con él para definirlas, pero no ha detallado plazos ni contenidos.

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Fuentes y referencias