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Musk admite que Grok va tres años por detrás de Anthropic, aunque presume de un agente que crece al 100% mensual

🕒 Publicado en Zendoric: 27 de septiembre de 2026 · 00:23

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En una entrevista a medios estatales chinos, Elon Musk reconoció que Grok 4.7 no está al nivel de Opus 5.5 de Anthropic, y lo achacó a que xAI lleva la mitad de años en el mercado. Aun así, presumió de que Grok Bot, su asistente agéntico, duplica usuarios cada mes.

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Por Zendoric · 27 de septiembre de 2026.

Elon Musk ha admitido, en una entrevista concedida a China Media Group y recogida por Wccftech, que el modelo público más reciente de xAI, Grok 4.7, es "un caballo de batalla sólido" pero no está a la altura de Opus 5.5, el modelo insignia de Anthropic. La razón que da el propio Musk: xAI lleva "unos tres años" existiendo, frente a los "seis años" de Anthropic. Es una admisión directa de un CEO que en el pasado ha sido generoso a la hora de posicionar sus propios modelos frente a la competencia.

El siguiente modelo de la casa, Grok 4.8, sigue sin publicarse y se apoyaría en 2,5 billones de parámetros (la magnitud de conexiones internas del modelo), según cifras del propio Musk. Pero ni siquiera con ese salto de tamaño espera alcanzar a Astra, el modelo de referencia de OpenAI, ni a la familia Fable de Anthropic: su previsión es "probablemente" alcanzar la frontera "el año que viene", es decir, en 2027. Mientras tanto, Musk pone el foco en Grok Bot, el asistente agéntico de la compañía (un sistema de IA capaz de ejecutar tareas de varios pasos por sí solo, más allá de responder preguntas), que según sus propias palabras crece "cerca de un 100% al mes".

Musk también trazó una estrategia diferenciadora: sostiene que Anthropic ha construido "una IA excelente en ingeniería de software", pero que nadie ha logrado aún una IA excelente en "ingeniería del mundo real", un hueco que él aspira a llenar apoyándose en los datos operativos de Tesla y SpaceX. Es una tesis de negocio razonable sobre el papel, pero de momento no pasa de ahí: no hay producto ni benchmark que la respalde, solo la promesa de que los datos de fábricas y cohetes son un activo distinto al código.

En la misma entrevista, Musk se aventuró en otro terreno: calculó que China resolverá sus limitaciones de litografía y fabricación de semiconductores "en unos dos o tres años". El contraste llega en el propio artículo de Wccftech, que recuerda que Frank Rohmund, consejero delegado de la división de semiconductores de Zeiss —fabricante de la óptica de precisión que usan las máquinas de litografía ultravioleta extrema (EUV)—, estimó en una entrevista reciente que China va unos 15 años por detrás de Occidente en ese terreno. Dos ejecutivos con intereses distintos, dos horizontes que no podrían ser más dispares.

Nuestra lectura: la parte más valiosa de esta pieza no es que Grok vaya por detrás —algo que ya se venía apuntando—, sino que sea el propio Musk quien lo diga en voz alta, ante medios chinos, sin necesidad de que se lo saquen con un benchmark. Cuando un directivo que tiende a inflar sus propios anuncios rebaja las expectativas de su producto insignia, conviene tomar el dato en serio precisamente por ir a contracorriente de su costumbre.

Al mismo tiempo, el crecimiento del 100% mensual de Grok Bot —una cifra que solo conocemos por boca de Musk, sin verificación externa— apunta a algo que va camino de convertirse en patrón del sector: la carrera por la calidad del modelo base y la carrera por la adopción del producto agéntico ya no son la misma carrera. Se puede perder la primera y ganar terreno en la segunda si el asistente resuelve tareas cotidianas con suficiente solvencia y a un precio competitivo. Es una buena noticia parcial para la tesis de la abundancia: cuanto más se banalice el acceso a agentes útiles, más rápido se difunde la productividad que la IA promete, aunque el modelo que hay detrás no sea el más listo del mercado.

La contradicción sobre los semiconductores chinos es un recordatorio, más que una novedad, de un patrón que ya conocemos: separar la aspiración geopolítica del progreso técnico verificado exige comparar fuentes con intereses opuestos, no quedarse con la cifra que mejor encaja en el relato de turno. Dos o tres años y quince años no pueden ser ciertos a la vez; probablemente la realidad, como casi siempre en esta carrera, esté más cerca del escepticismo del ingeniero que fabrica la maquinaria que del optimismo del empresario que necesita vender una narrativa de alcance inminente.

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Fuentes y referencias