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OpenAI busca reservar cerca del 40% de la DRAM mundial: la carrera de la IA ya se juega en la memoria

🕒 Publicado en Zendoric: 6 de noviembre de 2026 · 00:20

✨ Generado con IA · cómo se hace

OpenAI ha firmado cartas de intención con Samsung y SK Hynix para comprar hasta 900.000 obleas de DRAM al mes, cerca del 40% del suministro global. No son contratos cerrados, pero muestran algo claro: el cuello de botella de la IA ya no está solo en las GPU.

OpenAI ha firmado cartas de intención con Samsung y SK Hynix para adquirir hasta 900.000 obleas de DRAM al mes. Según la información disponible, ese volumen equivale aproximadamente al 40% del suministro mundial. La DRAM es la memoria de trabajo que usan desde los portátiles hasta los servidores que entrenan y ejecutan modelos de IA.

Hay un matiz importante. Una carta de intención no es un contrato firme. Expresa la voluntad de comprar, pero no garantiza que se entreguen esos volúmenes. La nota de la que partimos no aporta plazos, precios ni condiciones, así que conviene tratar la cifra como un techo declarado y no como un pedido cerrado.

Aun así, el orden de magnitud dice mucho. Que una sola empresa aspire a quedarse con casi la mitad de la memoria del planeta muestra hasta qué punto la IA tensiona la cadena de suministro física. Durante años, el debate giró en torno a las GPU de Nvidia. Ahora la memoria pasa al primer plano como recurso estratégico.

Nuestra lectura: es otra señal de que la ventaja en IA se decide cada vez más en la infraestructura y menos en el algoritmo. A corto plazo, esa concentración tiene costes reales. Si la demanda de los grandes laboratorios absorbe la producción, los precios de la memoria pueden subir para todos: fabricantes de PC y móviles, nubes más pequeñas y laboratorios con menos dinero. Y una concentración así de recursos en pocas manos es justo el tipo de riesgo de poder que vigilamos.

A largo plazo, la historia de los semiconductores invita a cierto optimismo. Cuando la demanda se dispara, los fabricantes amplían capacidad y el coste por unidad acaba bajando. Si eso vuelve a ocurrir, la carrera actual podría dejar más memoria y más barata para todos. Habrá que ver si estas cartas se convierten en contratos y cómo reacciona el resto del mercado.

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Fuentes y referencias