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← Volver al día · 5 de noviembre de 2026

OpenAI quiere reservar el 40% de la DRAM mundial: la carrera de la IA ya se libra en la memoria, no solo en los chips

🕒 Publicado en Zendoric: 5 de noviembre de 2026 · 00:16

✨ Generado con IA · cómo se hace

OpenAI ha firmado cartas de intención con Samsung y SK Hynix para hasta 900.000 obleas de DRAM al mes, cerca del 40% de la producción mundial. Todavía no son contratos firmes, pero muestran hacia dónde va la competencia: asegurar antes que nadie los insumos físicos que escasean.

OpenAI ha firmado cartas de intención con Samsung y SK Hynix, los dos grandes fabricantes surcoreanos de memoria. Según la información disponible, el acuerdo le permitiría adquirir hasta 900.000 obleas de DRAM al mes. Esa cifra equivale a cerca del 40% del suministro mundial. La DRAM es la memoria de trabajo de cualquier ordenador o servidor. Una oblea es el disco de silicio del que se cortan los chips.

Hay un matiz importante: una carta de intención no es un contrato vinculante. Expresa una voluntad de compra y suele fijar un marco para negociar después. Además, la cifra habla de «hasta» 900.000 obleas, que es un techo y no un volumen comprometido. La nota de la que partimos no aporta precios, plazos ni calendario de entregas. Mientras esos datos no se conozcan, lo prudente es leer el anuncio como una reserva de posición, no como una compra cerrada.

Aun con esas cautelas, la magnitud llama la atención. Si una sola empresa aspira a absorber dos de cada cinco obleas de DRAM del mundo, el resto del mercado (fabricantes de móviles, PC, consolas y otros laboratorios de IA) competiría por lo que quede. No sabemos cuánto acabará ejecutándose. Pero el riesgo de tensiones en precios y disponibilidad para terceros es real y conviene vigilarlo.

Nuestra tesis es que el cuello de botella de la IA se ha desplazado de los algoritmos a la cadena de suministro física. Primero fueron las GPU, después la energía (el propio S-1 de Anthropic reconoce su dependencia creciente del gas natural) y ahora la memoria. Los modelos de frontera necesitan enormes cantidades de memoria para entrenar y para servir a millones de usuarios. Quien asegura antes los insumos escasos se compra ventaja competitiva y, de paso, se la encarece a sus rivales.

Nuestra lectura: a corto plazo, esto apunta a más concentración de poder. Los laboratorios con más capital pueden bloquear capacidad industrial que otros no podrán pagar, lo que dificulta la entrada de competidores más pequeños y también de proyectos abiertos. A largo plazo, la historia de los semiconductores dice que la demanda masiva y sostenida acaba provocando más fábricas, más capacidad y precios más bajos. Si este movimiento empuja a Samsung y SK Hynix a ampliar producción, el beneficio final puede extenderse a todo el ecosistema. Esa es la abundancia que defendemos, aunque llegue tras una transición con escasez.

Qué vigilar: si las cartas se convierten en contratos y por qué volumen, cómo reaccionan los precios de la DRAM y si los fabricantes anuncian nueva capacidad. Igual que con la energía, al valorar la expansión de un laboratorio ya no basta con contar GPU. También hay que mirar cuánta memoria y cuántos megavatios tiene asegurados.

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Fuentes y referencias