Zendoric
← Volver al día · 12 de septiembre de 2026

Maven Robotics sale del sigilo con 100 millones para escalar sus robots industriales

🕒 Publicado en Zendoric: 12 de septiembre de 2026 · 13:31

✨ Generado con IA · cómo se hace

Maven Robotics, una startup de robótica fundada en 2024 por los hermanos Hamza y Khalid Derbas, ha anunciado la salida del sigilo ("stealth mode") tras cerrar una ronda de 100 millones de dólares con la participación de RoboStrategy, LocalGlobe, Vine Ventures y XTX Ventures.

Maven Robotics, una startup de robótica fundada en 2024 por los hermanos Hamza y Khalid Derbas, ha anunciado la salida del sigilo ("stealth mode") tras cerrar una ronda de 100 millones de dólares con la participación de RoboStrategy, LocalGlobe, Vine Ventures y XTX Ventures. Los fondos se destinarán a construir 250 unidades de su robot de tercera generación y a iniciar el diseño de una plataforma de cuarta generación.

Según relata el CEO Hamza Derbas a TechCrunch, la compañía nació prácticamente de la nada: "un dibujo de un robot y un equipo de personas". Su primer gran cliente lo consiguieron de forma poco convencional: al enterarse de que una gran empresa de bienes de consumo con necesidades logísticas estaba reuniéndose con cuatro competidores del sector robótico, Derbas se las ingenió para conseguir una reunión y, en lugar de hablar de robots, pidió visitar sus fábricas y almacenes. Esa observación directa de los flujos de trabajo les permitió identificar dónde podían aportar valor de inmediato, lo que terminó por convencer al cliente de elegirlos frente a rivales que ya tenían robots operativos.

Tras dos años trabajando con ese cliente y otros socios, Maven afirma tener actualmente hasta ocho robots funcionando 16 horas al día con una disponibilidad ("uptime") del 99% o superior. La tesis central de la empresa no es resolver el problema de un robot aislado, sino automatizar el proceso de principio a fin: el sistema se conecta por un lado al software de gestión del almacén (WMS) y por el otro entrega el producto directamente en los camiones.

En cuanto al hardware, los robots de Maven se desplazan sobre bases con ruedas a hasta 10 millas por hora (unos 16 km/h) y cuentan con dos brazos capaces de levantar hasta 30 kilogramos. Su tarea principal es la llamada "paletización mixta": los palés de madera con mercancía llegan desde distintas fábricas a un centro de distribución, y el robot construye un nuevo palé combinando distintos productos según lo que necesite cada tienda. Esta combinación se ajusta con gran rapidez, ya que los minoristas quieren poder cambiar la mezcla de producto en función de la demanda en tiempo real, apenas 48 horas después de reponer las estanterías, una tarea que hoy en día se realiza casi exclusivamente con trabajo humano.

El artículo detalla que Derbas proviene de una carrera en ingeniería automotriz centrada en vehículos eléctricos y pasó nueve años en el grupo de proyectos especiales de Apple, ampliamente considerado responsable del desarrollo de un coche autónomo antes de ser disuelto en 2024, aunque él evita confirmar detalles concretos sobre ese trabajo. Su hermano Khalid, con experiencia previa en capital privado, ejerce como director financiero de la compañía. Como sucede con otras firmas de "IA física", Maven se apoya en veteranos de la conducción autónoma, un sector que ha desarrollado métodos sofisticados para entrenar hardware autónomo a partir de datos reales, mediante pipelines que permiten reentrenar modelos, evaluar resultados y redesplegar mejoras en ciclos de minutos u horas.

Un inversor de RoboStrategy, Jack Pearson, sostiene que lo que diferencia a Maven de otras compañías del sector es su origen en sistemas industriales reales, en lugar de una cultura orientada a la investigación o centrada en una arquitectura tecnológica concreta. El artículo menciona como comparación a Agility Robotics, empresa que saldrá a bolsa este otoño mediante una fusión SPAC valorada en 2.500 millones de dólares y que también se centra en la seguridad y en flujos de trabajo industriales específicos. Sin embargo, Derbas marca una diferencia clara: los robots de Agility caminan sobre dos piernas, un diseño que, según él —pese a decir que respeta a la compañía—, "no tiene ningún sentido" para las tareas que abordan, por ser "muy complejos, poco fiables y añadir un coste innecesario", subrayando que en este negocio "el retorno de la inversión es lo que manda".

De cara al futuro, Maven reconoce que, aunque la paletización representa un mercado estimado en 80.000 millones de dólares, su siguiente objetivo —la manipulación de materiales y la automatización de tareas de fabricación— exigirá capacidades robóticas que hoy todavía no existen. Para lograrlo, la empresa combinará sus propios sistemas con proveedores externos y ha desarrollado incluso unos guantes tipo pinza que permiten a operarios humanos imitar el tipo de agarre que buscan replicar en sus futuros efectores. Pese a definirse como fabricante de robots de propósito general, su estrategia consiste en avanzar problema a problema: según Derbas, cada problema industrial de tamaño suficiente constituye por sí mismo un mercado de varios miles de millones de dólares, lo que genera datos suficientes para dominar cada habilidad de forma incremental.

El reportaje concluye señalando que ese enfoque gradual, centrado en resolver un problema de cliente a la vez, podría ser el camino más viable para introducir robots en el mundo laboral real, aunque también conlleva el riesgo de quedar superado de golpe por el próximo modelo potente de "IA física" que surja de los laboratorios de frontera. Derbas zanja esta tensión con una frase que resume la filosofía de la compañía: "No estamos en la carrera de los modelos: estamos en la carrera de resolver el trabajo industrial y hacer que esto funcione a la escala que el mundo necesita".

🔗 Relacionadas en Zendoric

Fuentes y referencias