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El Plan de Acción de IA de Trump: una distracción que desmantela las bases del liderazgo estadounidense

🕒 Publicado en Zendoric: 4 de julio de 2026 · 00:29

Este artículo de opinión, publicado en MIT Technology Review por Asad Ramzanali (quien fue jefe de gabinete y subdirector de estrategia de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca bajo Biden, y actualmente dirige políticas de IA y tecnología en el Vanderbilt Policy Accelerator), argumenta que…

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Este artículo de opinión, publicado en MIT Technology Review por Asad Ramzanali (quien fue jefe de gabinete y subdirector de estrategia de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca bajo Biden, y actualmente dirige políticas de IA y tecnología en el Vanderbilt Policy Accelerator), argumenta que el reciente "AI Action Plan" de la administración Trump —acompañado de tres órdenes ejecutivas y un discurso presidencial— es en gran medida una cortina de humo. Mientras el gobierno celebra medidas vistosas para "liderar" en IA, según el autor está destruyendo simultáneamente los pilares históricos que hicieron posible ese liderazgo.

Las tres órdenes ejecutivas firmadas abordan: primero, evitar la "IA woke" exigiendo que el gobierno federal solo adquiera modelos de lenguaje considerados "neutrales ideológicamente"; segundo, acelerar la construcción de centros de datos de IA mediante la flexibilización de protecciones ambientales, subvenciones a grandes empresas y cesión de terrenos federales; y tercero, financiar la exportación de tecnología e infraestructura de IA estadounidense para competir diplomáticamente con potencias rivales. El autor señala que estas medidas, aunque generan titulares y benefician a las grandes tecnológicas, ocultan un desmantelamiento simultáneo de las políticas que originalmente consolidaron el dominio de EE.UU. en IA.

El artículo identifica cuatro pilares históricos de política pública que, según el autor, están siendo erosionados. El primero es la inversión federal en investigación y desarrollo: recuerda que avances fundamentales de la IA generativa actual —desde el primer programa de IA en 1956 hasta el primer chatbot en 1961— fueron financiados por agencias federales como el Departamento de Defensa, la NSF, la NASA y los NIH, al igual que tecnologías subyacentes como las baterías de litio, GPS o los chips usados en centros de datos. Pese a que el plan recomienda invertir en I+D, el presupuesto real de la administración propone recortar el gasto no relacionado con defensa en un 36%, además de despedir científicos federales y presionar a universidades de investigación líderes.

El segundo pilar es el apoyo a la inmigración. El autor destaca que el modelo transformer (la "T" de ChatGPT) fue desarrollado por un equipo de Google donde seis de ocho investigadores nacieron fuera de EE.UU. Según un análisis del Institute for Progress citado en el artículo, el 60% de las 42 empresas estadounidenses en el ranking Forbes de las 50 mejores startups de IA en 2025 tienen al menos un cofundador inmigrante, y figuras inmigrantes lideran o cofundaron OpenAI, Anthropic, Google, Microsoft, Nvidia, Intel y AMD. El autor advierte que estudios recientes sugieren que EE.UU. ya está perdiendo su ventaja en talento de IA debido a las políticas migratorias restrictivas de la administración.

El tercer pilar es la prohibición de las cláusulas de no competencia, que en California —origen de Silicon Valley— han sido interpretadas como prohibidas desde la constitución estatal de 1872. Esto permitió la fluidez laboral que dio origen a sucesivas oleadas de empresas (de Fairchild Semiconductor a Intel y AMD, de Yahoo a WhatsApp y Slack, de PayPal a LinkedIn y YouTube, y de Google a más de 1.200 startups incluyendo Instagram). El año pasado la FTC bajo Biden intentó prohibir estas cláusulas a nivel nacional, pero un juez designado por Trump bloqueó la medida, y la FTC actual parece dispuesta a abandonarla.

El cuarto pilar es la política antitrust, que históricamente actuó como lubricante de la innovación: el caso contra AT&T en los años 50 permitió que Shockley fundara la primera empresa de semiconductores en Silicon Valley al forzar la licencia de la patente del transistor; la presión antitrust llevó a IBM a separar software y hardware, impulsando el mercado del software; y el caso contra Microsoft en los 90 creó el espacio competitivo que permitió el auge de Google. Sin embargo, una de las nuevas órdenes ejecutivas exige revisar las investigaciones y acuerdos de la FTC que "carguen" a la innovación en IA, lo que según el autor podría frenar el progreso reciente en política antitrust, incluyendo investigaciones sobre las acciones de Microsoft en IA.

El autor concluye que, aunque respalda un futuro donde la IA mejore vidas, advierte que priorizar las ganancias industriales de corto plazo sobre estos principios fundamentales —investigación pública audaz, apertura al talento global y competencia justa— no solo pone en riesgo el futuro tecnológico de EE.UU., sino su papel como superpotencia mundial de la innovación.

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Fuentes y referencias