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Agentes de IA atacan en 20 minutos y sin frenos éticos: la defensa ya no se juega en el perímetro, sino en los permisos

🕒 Publicado en Zendoric: 5 de noviembre de 2026 · 00:16

✨ Generado con IA · cómo se hace

El CEO de ESET advierte de que los agentes autónomos ya intruyen sin humanos y de que las «AI Skills» son el nuevo malware en texto. El dato clave: hay que gobernar identidades y permisos, no solo endpoints.

Por El Ecosistema Startup · 4 de noviembre de 2026.

Richard Marko, CEO de la firma de ciberseguridad ESET, sostiene en una entrevista con El Cronista que la verdadera novedad no es la IA generativa, sino los agentes autónomos. Según Marko, pueden probar herramientas nuevas e incluso replicarse para montar ataques más potentes, y al ser «solo software» no tienen restricciones éticas.

El artículo, que recoge además declaraciones a otros medios, aporta casos concretos atribuidos a terceros. Según un informe de CrowdStrike de octubre de 2026, cuatro grupos usaron IA agéntica en intrusiones reales entre mediados de mayo y mediados de agosto. Uno de ellos, hispanohablante, habría comprometido al menos 15 organizaciones de salud en Argentina con un esquema de dos agentes. En una intrusión, un agente se movió lateralmente y recolectó credenciales de dominio en unos 20 minutos, sin guía humana.

Otros datos citados: un grupo indonesio habría usado más de 800 skills públicas de IA contra entidades de gobierno y empresas; un grupo ruso habría escalado privilegios en un entorno Kubernetes y accedido a 726 bases de datos de inquilinos. Symantec, según Infosecurity Magazine, detectó un agente diseñado para ejecutar hasta 100.000 acciones maliciosas sin aprobación humana. Son cifras de terceros que no hemos podido contrastar de forma independiente.

El concepto más interesante son las AI Skills: instrucciones en lenguaje natural que le dicen a un agente cómo actuar. Según ESET, desde marzo de 2026 sus tecnologías han analizado cerca de 800.000 skills únicas; unas 25.000 se clasificaron como sospechosas y más de 3.000 se bloquearon por maliciosas. Eso es 13 veces las unas 60.000 skills públicas observadas a comienzos de año. Marko las describe como «una nueva forma de malware inesperado»: solo texto, legible y escribible en cualquier idioma, lo que complica la detección clásica por firmas de código.

Conviene leer esto con una cautela: ESET vende protección, y el artículo menciona su plan de 40 millones de euros en tres años para modelos propios y su herramienta AI Skills Checker. Eso no invalida los datos, pero sí recuerda que quien describe el riesgo también tiene producto para venderlo. Que 3.000 de 800.000 skills sean maliciosas (menos del 0,4%) es una proporción baja; lo relevante es la velocidad de crecimiento y lo barato que es producir una.

Nuestra lectura: la tesis de fondo es que el peligro real de la IA a corto plazo no es una superinteligencia lejana, sino la automatización industrial del fraude y la intrusión. Y la barrera de entrada cae: crear una skill es más sencillo que escribir software, y eso democratiza también el ataque. Esta es la parte incómoda de la transición.

La segunda idea es más práctica y encaja con algo que venimos defendiendo: en la era de los agentes, el valor y el riesgo están en la identidad, los permisos y la supervisión humana, no en el modelo. Un agente con permisos amplios sobre una red sin segmentar es el peor escenario, y no exige un atacante sofisticado. Si el movimiento lateral lleva 20 minutos, una detección de 24 o 48 horas llega tarde; de ahí que las alertas sobre identidades y accesos importen más que las de los equipos.

Hay un matiz esperanzador que el propio Marko reconoce: hoy los avances recientes ayudan más a los defensores que a los atacantes, aunque esa ventaja sea temporal. Es la dinámica habitual de las tecnologías de doble uso: carrera de automatización contra automatización. A largo plazo, una defensa automatizada y barata puede dejar la ciberseguridad al alcance de cualquier pyme, algo hoy impensable. Pero esa ventana hay que ganarla con higiene básica: inventariar agentes, recortar permisos, rotar credenciales, segmentar la red y revisar el texto de cada skill antes de dársela a un agente.

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Fuentes y referencias