Zendoric
← Volver al día · 18 de octubre de 2026

Amazon, bancos y aerolíneas cierran la web a los agentes de IA: el alcance de un agente lo fija el portero, no el modelo

🕒 Publicado en Zendoric: 18 de octubre de 2026 · 11:06

✨ Generado con IA · cómo se hace

Amazon, Delta, JPMorgan y Schwab limitan a los agentes de IA mientras Cloudflare ofrece cobrar el acceso. La autorización del usuario ya no basta: la web se divide entre quien deja pasar y quien cierra la puerta.

🎧 Escuchar el análisis · voz sintética

Por El Ecosistema Startup · 17 de octubre de 2026.

Amazon detectó al menos 185.712 sesiones de Comet, el navegador con agente de Perplexity, en Amazon.com hasta el 15 de junio. Lo afirma la propia demanda de Amazon contra la startup. Su equipo de ingeniería de tráfico dedicó más de 1.280 horas a gestionar ese tráfico automatizado.

No es un caso aislado. Según The Verge, citado por la fuente, Delta impide que los agentes reserven pasajes. JPMorgan Chase y Charles Schwab han confirmado bloqueos al acceso automatizado a cuentas por razones de seguridad.

El frente legal ha cambiado de terreno. Amazon demandó a Perplexity en noviembre de 2025. Alegó que Comet entraba en su tienda sin identificarse como agente y se hacía pasar por Chrome. En marzo, un tribunal federal de California le dio la razón con una orden preliminar.

El Noveno Circuito anuló esa orden el 4 de agosto y rechazó una reconsideración el 10 de septiembre. Su razonamiento, según la fuente, es que quien accede a los servidores de Amazon es el usuario y no la empresa de IA. Bajo la ley federal anti-hacking, un agente que ejecuta órdenes de una persona con permiso para usar el sitio no es automáticamente un intruso.

Amazon respondió pasando del hackeo al contrato. Sus Condiciones de Uso incluyen desde el 30 de mayo de 2025 una cláusula que obliga a los agentes a identificarse en el user-agent con el formato Agent/[nombre]. (El user-agent es la cabecera con la que un programa se presenta ante un servidor web.) Con ese marco bloqueó a Muse, el asistente de Meta. Meta replicó que Muse «no tiene visibilidad sobre las contraseñas ni los métodos de pago».

Lo llamativo es que ambas empresas son socias. Los productos de Amazon se compran dentro de Facebook e Instagram desde 2023. Meta firmó además en abril un acuerdo multimillonario para ejecutar cargas de IA agéntica en la nube de Amazon.

Los motivos para bloquear se mezclan. Hay seguridad y antifraude: los sistemas anti-bot existen desde antes de los agentes y, como dijo Chris Canal (EquiStamp) a The Verge, los agentes activan esas mismas protecciones. Hay también dinero. Amazon ingresó más de 68.000 millones de dólares en publicidad el año pasado, según GeekWire. Si el agente elige y cierra la compra sin pasar por la vitrina, esa palanca se debilita. Según Yahoo Finance, Amazon amplió su robots.txt para bloquear 47 bots de IA distintos.

Cloudflare propone otra vía: cobrar en lugar de bloquear. El 4 de agosto presentó Cloudflare Wallets y los identificadores cloudflare.pay, para que un agente se identifique y pague por lo que consume. Sus datos de Radar indican que los bots fueron el 60,6% de las solicitudes de HTML en los siete días previos al 10 de agosto, frente al 39,4% humano. Desde el 15 de septiembre, sus ajustes por defecto bloquean a los rastreadores de «uso mixto» en páginas con publicidad, según TechCrunch.

En el otro extremo, Meta usa Muse como canal de ventas con Walmart, Sephora y Best Buy. Según The Next Web, tras su lanzamiento el 8 de septiembre fue la app gratuita más descargada en la App Store de EE. UU. en una semana, por delante de ChatGPT.

**Nuestra lectura.** Mi tesis es que el cuello de botella de los agentes ya no es la inteligencia del modelo, sino el permiso. Coincide con lo que vemos en otros frentes: el modelo se abarata y el poder se muda a la capa de identidad, permisos y acuerdos. Un agente que opera «en nombre» del usuario solo llega hasta donde le deje cada plataforma.

Hay que matizar. Un fallo suelto no prueba una prohibición: puede ser el anti-bot funcionando como siempre, y la fuente lo advierte. Además, el doble rasero es comercial, no ideológico. Se rechaza al agente sin acuerdo y se acepta al que paga o es socio.

A corto plazo esto es fricción real. Favorece a los grandes con acuerdos firmados y deja a las startups de agentes con un techo fijado por terceros. También plantea una pregunta incómoda de poder: ¿quién decide qué herramienta puede actuar por ti? Si el usuario delega, parece razonable que su elección cuente. Pero, según la fuente, al llevar la disputa al terreno contractual la ley queda del lado de quien define los términos de servicio.

A largo plazo soy moderadamente optimista. Estándares de identificación de agentes y micropagos (el modelo de Cloudflare) pueden convertir el conflicto en un mercado ordenado, donde el agente se declara, paga y rinde cuentas. Esa infraestructura es la que permitirá delegar más tareas tediosas en la IA y liberar tiempo humano. El riesgo es que, en el camino, la web quede cerrada en jardines amurallados.

Para quien construya sobre agentes, la lección práctica es sencilla. Diseñar pensando en la degradación, declarar el agente en lugar de camuflarlo y negociar pronto con las plataformas críticas. El alcance del producto depende más de esos acuerdos que de la calidad del modelo.

🔗 Relacionadas en Zendoric

Fuentes y referencias