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EE.UU. acusa a DeepSeek, Alibaba y otras cuatro empresas chinas de copiar sistemáticamente modelos de IA estadounidenses

🕒 Publicado en Zendoric: 11 de septiembre de 2026 · 03:15

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El FBI, la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y la Agencia de Ciberseguridad e Infraestructura (CISA) publicaron el martes una alerta conjunta en la que acusan a seis de las principales empresas chinas de inteligencia artificial —DeepSeek, Moonshot AI, Alibaba, MiniMax, StepFun y Z.AI— de haber "minado" de forma…

El FBI, la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y la Agencia de Ciberseguridad e Infraestructura (CISA) publicaron el martes una alerta conjunta en la que acusan a seis de las principales empresas chinas de inteligencia artificial —DeepSeek, Moonshot AI, Alibaba, MiniMax, StepFun y Z.AI— de haber "minado" de forma sistemática, desde 2024, modelos de IA de vanguardia desarrollados en Estados Unidos. Entre los sistemas presuntamente utilizados como base figuran Claude de Anthropic, ChatGPT de OpenAI, Gemini de Google y Grok de xAI. Según reporta NBC News, se trata de la acusación más detallada que el gobierno estadounidense ha formulado hasta ahora sobre esta práctica.

La técnica en cuestión se conoce como "destilación": consiste en usar las respuestas o el comportamiento de un modelo ya entrenado para entrenar u optimizar otro más pequeño o más barato, aprovechando el trabajo previo del primero. Es una práctica extendida en toda la industria de la IA, pero habitualmente contraviene los términos de servicio de las compañías cuyos modelos se destilan sin autorización. El informe señala que esta campaña de destilación se produjo "probablemente con conocimiento del gobierno chino", aunque no llega a afirmar que los servicios de inteligencia de ese país hayan participado directamente.

El documento entra en detalles notablemente específicos: enumera una larga lista de áreas temáticas —como "optimización de especialización legal", "funciones agénticas" o "capacidades de asistente/entrenador"— que, según las agencias, ciertos modelos chinos habrían destilado a partir de modelos estadounidenses concretos. La conclusión del informe es contundente: "La magnitud de estas campañas y su sofisticación indican que la destilación no es un complemento al desarrollo de modelos de IA de estas empresas, sino su núcleo fundamental".

Las acusaciones no son nuevas, pero sí se han intensificado. Desde el año pasado, empresas estadounidenses han hecho denuncias puntuales: OpenAI llegó a decir que DeepSeek había basado "de forma indebida" su modelo en ChatGPT, y en febrero Google afirmó verse desbordado por intentos de clonar Gemini, aunque entonces no señaló a ningún sospechoso concreto. Funcionarios de la Casa Blanca han insistido en los últimos meses en enmarcar la competencia tecnológica con China como una carrera en la que Pekín estaría aprovechándose de la innovación estadounidense para saltarse las salvaguardas de seguridad incorporadas en esos sistemas.

En ese sentido, hay antecedentes internos del gobierno: en abril, el director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca, Michael Kratsios, había hecho circular un memorando entre responsables de agencias federales señalando la destilación china como un problema crítico, argumentando que permite a las empresas chinas "aprovecharse gratis" de la innovación estadounidense. En julio, Kratsios afirmó públicamente que Moonshot había destilado el modelo avanzado Fable de Anthropic para desarrollar su sistema Kimi K3, matizando que la destilación legítima —la que sirve para crear modelos más pequeños y eficientes— cumple un papel válido en el ecosistema de innovación abierta, pero que la destilación industrial encubierta y a gran escala orientada a robar tecnología propietaria estadounidense "es inaceptable".

El comunicado llega en un momento de fuerte tensión diplomática: el presidente Donald Trump tiene previsto reunirse con el líder chino Xi Jinping el 24 de septiembre, y funcionarios de ambos gobiernos han intercambiado reproches en las últimas semanas sobre presuntos robos de secretos comerciales en IA. Preguntada al respecto, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Mao Ning, dijo el miércoles no haber visto el informe específico, pero defendió que el desarrollo de la IA china "es resultado de la autosuficiencia científica y tecnológica de alto nivel", y pidió a Washington reforzar la cooperación en IA "en lugar de hacer acusaciones infundadas".

Más allá de señalar a los responsables, el informe de las agencias estadounidenses incluye recomendaciones dirigidas a las propias empresas de IA de EE.UU.: mejorar la verificación de los usuarios que pagan por suscripciones a sus modelos, compartir información entre compañías sobre comportamientos sospechosos y, en determinados casos, degradar o alterar deliberadamente las respuestas ante consultas que se consideren maliciosas.

El episodio ilustra hasta qué punto la frontera entre la destilación como práctica técnica habitual —y hasta cierto punto tolerada— y el robo de propiedad intelectual se ha convertido en un frente más de la rivalidad geopolítica entre Washington y Pekín en torno a la IA. Conviene subrayar que se trata de acusaciones gubernamentales, categóricamente rechazadas por China como "infundadas", y que el propio informe evita vincular directamente al Estado chino con una operación de inteligencia, limitándose a hablar de un probable "conocimiento" gubernamental de la práctica. El momento de su publicación, apenas dos semanas antes del encuentro Trump-Xi, sugiere además que el asunto probablemente pesará en la agenda bilateral, en un contexto en que la Casa Blanca lleva meses insistiendo en enmarcar el desarrollo de la IA como una carrera estratégica frente a China.

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Fuentes y referencias