Zendoric
← Volver al día · 7 de septiembre de 2026

Salesforce remonta con la IA: Agentforce empieza a facturar y la salida a bolsa de Anthropic dispara el valor de su apuesta

🕒 Publicado en Zendoric: 7 de septiembre de 2026 · 02:54

✨ Generado con IA · cómo se hace

La acción de Salesforce ha subido más de un 80% desde mínimos de año, hasta los 260 dólares, tras unos resultados que desmienten -de momento- el temido «SaaSpocalypse». El otro motor: su apuesta en Anthropic, que prepararía una salida a bolsa valorada en hasta 2 billones de dólares.

🎧 Escuchar el análisis · voz sintética

Por Zendoric · 7 de septiembre de 2026.

La acción de Salesforce (NYSE: CRM) ha subido de los 144 dólares que tocó como mínimo del año a los 260 dólares actuales, una revalorización de más del 80% en apenas unos meses. El detonante fueron los resultados del segundo trimestre: el cRPO (el valor de los contratos ya firmados que la compañía todavía tiene pendiente de facturar, el indicador que mejor anticipa los ingresos futuros en un negocio de suscripción) creció un 14%, hasta 33.500 millones de dólares, y la facturación trimestral subió un 11%, hasta 11.300 millones. Informatica, la compañía de gestión de datos que Salesforce compró el año pasado, aportó 440 millones de esa cifra, según los datos publicados por la propia Salesforce. La dirección elevó además su previsión anual a un rango de 46.100-46.400 millones de dólares, un 12% más que el ejercicio anterior.

Lo que interesa desde la óptica de la IA no es solo que Salesforce facture más, sino de dónde sale ese crecimiento. Agentforce (su plataforma de agentes de IA para automatizar tareas de atención al cliente, ventas y soporte) y Data 360 (la capa que unifica los datos internos de una empresa para que esos agentes puedan operar sobre ellos) generaron ya cerca de 3.900 millones de dólares de ingreso recurrente anual, y la compañía dice haber entregado 7.000 millones de «unidades de trabajo agéntico» -su métrica propia para contar tareas ejecutadas de forma autónoma- a través de productos como Agentforce y Slack. Es la cifra que la compañía opone al «SaaSpocalypse», la tesis que circula por el sector según la cual las empresas de software acabarán siendo desplazadas por las herramientas de inteligencia artificial.

El segundo motor de la subida es ajeno al negocio propio de Salesforce: su apuesta en Anthropic. La compañía entró en el capital de Anthropic en la ronda Serie C de 2023 y ha participado en todas las rondas posteriores; su participación se estima ahora en 5.000 millones de dólares. Según recoge el propio artículo de Benzinga, Anthropic estaría preparando una salida a bolsa a una valoración de hasta 2 billones de dólares. Conviene subrayarlo: es un plan reportado, no un precio de folleto confirmado, y este tipo de cifras suele moverse mucho hasta el día del debut. Si se confirmara siquiera de forma aproximada, la participación de Salesforce valdría, en palabras de la propia fuente, «sustancialmente más» -sin que se precise cuánto-. Salesforce no es la única implicada: Amazon, Microsoft y Nvidia figuran también entre los grandes accionistas corporativos que se beneficiarían de una eventual salida a bolsa de Anthropic a esa valoración. Varias casas de análisis han subido ya el precio objetivo de CRM: Morgan Stanley lo eleva a 315 dólares, y Needham, BTIG, Cantor Fitzgerald y Deutsche Bank han movido el suyo en la misma dirección.

Como contexto del sector, este patrón -grandes tecnológicas que financian a los laboratorios de IA a cambio de participación, créditos de cómputo o acceso preferente a los modelos, y que luego ven esa participación aparecer como argumento para su propia cotización- se ha convertido en el mecanismo central de la carrera por la IA. Ya lo hemos visto con Nvidia entrando en el capital de laboratorios como Safe Superintelligence a cambio de multiplicar su acceso a cómputo; aquí el mismo mecanismo aparece del lado del cliente corporativo, con Salesforce, Amazon, Microsoft y Nvidia todos expuestos al mismo activo.

Nuestra lectura es que el caso Salesforce es un dato a favor -aunque no una prueba definitiva- de que el miedo a que la IA generativa arrase a los proveedores de software establecidos se está cumpliendo menos de lo temido, al menos para el incumbente que consigue meter agentes en su propia base de clientes y de datos: la cifra de Agentforce es la prueba más concreta hasta ahora de que la disrupción se está absorbiendo en lugar de sustituir al proveedor de siempre. Eso no significa que el empleo salga indemne. Las mismas «unidades de trabajo agéntico» que Salesforce cobra a sus clientes sustituyen, en la práctica, tareas administrativas y de soporte que antes hacían personas -la misma erosión que ya describíamos al analizar el sector de administración de empresas, donde sobreviven los perfiles que orquestan la IA, no los que hacían el trabajo repetitivo-. Tampoco conviene perder de vista los propios avisos técnicos del artículo: la acción ha topado con una resistencia en 267 dólares y dibuja un patrón de velas («estrella fugaz») que suele preceder a un retroceso, señal de que buena parte del optimismo sobre Anthropic ya está descontado en el precio antes de que exista siquiera un folleto de salida a bolsa. A largo plazo, si Agentforce y las plataformas equivalentes realmente liberan a las plantillas de las tareas repetitivas para que se dediquen a la relación con el cliente y al criterio experto, el episodio encaja con la tesis de fondo: la IA no destruye el trabajo sin más, cambia cuál importa. Pero eso se demuestra con datos de empleo sostenidos en el tiempo, no con un rally bursátil de unos meses.

🔗 Relacionadas en Zendoric

Fuentes y referencias