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← Volver al día · 30 de julio de 2026

Los ingenieros de chips de Samsung emigran en masa hacia su rival SK Hynix por las bonificaciones

🕒 Publicado en Zendoric: 30 de julio de 2026 · 00:20

La guerra por el talento en la industria de semiconductores surcoreana se ha intensificado hasta convertirse en un éxodo abierto de ingenieros de Samsung hacia su rival SK Hynix.

La guerra por el talento en la industria de semiconductores surcoreana se ha intensificado hasta convertirse en un éxodo abierto de ingenieros de Samsung hacia su rival SK Hynix. El detonante es puramente económico: SK Hynix va a pagar a sus empleados una bonificación de 476.000 dólares este año, gracias a las ganancias récord obtenidas por la fabricación de chips de memoria de alto ancho de banda (HBM), los componentes que alimentan los aceleradores de IA de Nvidia. Esa cifra supera con creces lo que reciben los trabajadores de Samsung, y ha generado un profundo malestar interno.

Según el artículo, dentro de Samsung las bonificaciones varían mucho según la división. Los empleados de la división de memoria, que también se beneficia del auge de los chips HBM, recibirán este año en torno a 400.000 dólares. Pero quienes trabajan en la división de fundición (foundry), encargada de fabricar chips lógicos para clientes como Tesla y Google y que ha estado operando con pérdidas, solo cobrarán alrededor de 135.000 dólares. La empresa ha explicado a sus empleados que no puede repartir bonificaciones equivalentes en divisiones que no obtienen buenos resultados, algo que ha dejado a muchos trabajadores de fundición sintiendo que, incluso si Samsung mejora en el futuro, ese progreso no se traducirá en sus propios ingresos.

El origen de esta disparidad se remonta a un acuerdo alcanzado en mayo, tras largas negociaciones entre Samsung y su sindicato, por el cual la compañía se comprometió a repartir el 10,5% de las ganancias operativas de su división de semiconductores en bonificaciones anuales durante diez años, mayoritariamente en acciones que se consolidan a lo largo de tres años. Ese pacto llegó después de que SK Hynix acordara el año anterior repartir el 10% de sus beneficios operativos entre sus empleados, mayoritariamente en efectivo, lo que este año se traduce en esos 476.000 dólares por trabajador.

El descontento se refleja en cifras concretas citadas en el artículo: según una encuesta del sindicato de Samsung realizada en junio, el 81,5% de los empleados de la división de fundición, y casi la mitad de los empleados de toda la división de semiconductores, dijeron que querían marcharse a otra empresa en los próximos dos años. En abril, el líder del sindicato de Samsung, Choi Seung-ho, afirmó que más de 200 miembros del sindicato habían dejado la compañía por SK Hynix en los cuatro meses anteriores. En el foro laboral anónimo Blind, numerosos ingenieros de Samsung expresan abiertamente su deseo de dar el salto a la competencia.

El artículo recoge testimonios directos de trabajadores (identificados solo por su apellido o un seudónimo por temor a represalias). Lee, ingeniero de la división de fundición con tres años en Samsung, cuenta que su propio jefe de equipo anima a todo el personal a postularse en SK Hynix, y que de los 30 integrantes de su equipo, todos menos los dos líderes de equipo ya han enviado solicitudes a la empresa rival tras una convocatoria de empleo publicada en julio. Choi, otro ingeniero con siete años en Samsung que antes destacaba en las evaluaciones de desempeño, relata que él y sus compañeros se dedican ahora a estar pendientes de cada nueva oferta de SK Hynix, y que ya no ven sentido en esforzarse más allá de sus tareas básicas.

El trasfondo histórico ayuda a entender el vuelco de la situación. Durante décadas, SK Hynix vivió a la sombra de Samsung, considerada la opción más pequeña y menos atractiva para los mejores ingenieros recién graduados. Pero en 2019 Samsung redujo su equipo dedicado a HBM, apostando a que ese mercado seguiría siendo un nicho, mientras SK Hynix apostaba fuerte por la tecnología. Cuando el boom de la IA disparó la demanda de chips HBM —necesarios para alimentar a los chips de IA con enormes volúmenes de datos a gran velocidad—, los precios se dispararon a niveles sin precedentes y SK Hynix quedó a la cabeza del mercado global de HBM, dejando a Samsung en una posición de recuperación. Ambas compañías superaron el billón de dólares en valor de mercado en mayo, y en junio SK Hynix llegó a desbancar brevemente a Samsung como la empresa más valiosa de Corea del Sur.

Ante la previsión de que la demanda de chips de memoria seguirá creciendo, ambas empresas están invirtiendo con fuerza: el mes pasado anunciaron planes conjuntos de invertir más de 2 billones de dólares hasta 2040, incluyendo un “mega-cluster” de semiconductores en Yongin, al sur de Seúl. Para sostener esa expansión, SK Hynix incorporó 2.152 empleados solo en la primera mitad de 2026 y aspira a duplicar su capacidad de fabricación en cinco años, mientras que Samsung planea contratar a 60.000 empleados en los próximos cinco años, especialmente para su división de semiconductores. Aun así, según la Asociación de la Industria de Semiconductores de Corea, el sector necesitará unos 304.000 trabajadores para 2031 y enfrenta ya una escasez estimada de 54.000 personas.

Este contexto de escasez de talento explica por qué ambas compañías han pasado a competir abiertamente por retener y captar personal a base de bonificaciones. Baek, gerente de SK Hynix, sugiere en el artículo que la empresa parece dirigir su contratación específicamente hacia ingenieros de Samsung por tratarse de su rival directo, y que las grandes bonificaciones repartidas internamente tenían como objetivo, según lo que ha escuchado, atraer talento de la competencia.

La disputa ya ha llegado a los tribunales: en julio, Samsung obtuvo una orden judicial que impide a dos antiguos empleados de chips trabajar en SK Hynix durante 18 meses, con el argumento de que los semiconductores constituyen una “tecnología nuclear nacional” que merece protección. El tribunal justificó su fallo señalando la necesidad de “establecer un orden de mercado justo” dada la intensa competencia en la industria de semiconductores.

Más allá del conflicto laboral, el artículo apunta a una consecuencia estratégica de fondo: Samsung es la única fabricante de memoria del mundo que también posee su propio negocio de fundición, una ventaja relevante porque la nueva generación de HBM, conocida como HBM4, requiere que el chip lógico en la base de cada pila de memoria se fabrique con un proceso avanzado que solo las fundiciones pueden ejecutar. Samsung puede hacerlo internamente, mientras que SK Hynix depende para ello de la fundición taiwanesa TSMC. Park Jun-young, experta en semiconductores del Industrial Anthropology Laboratory que trabajó una década en Samsung, advierte que si la compañía sigue perdiendo ingenieros de fundición, la colaboración entre sus divisiones de memoria y fundición podría verse comprometida, mientras que SK Hynix —que antes solo contaba con un equipo de memoria y ahora está contratando ingenieros de fundición— podría terminar mejorando su propia investigación sobre HBM gracias a ese nuevo talento.

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Fuentes y referencias