Zendoric
← Volver al día · 3 de julio de 2026

Sony eliminará los discos de PlayStation en 2028: qué implica para la preservación de los videojuegos

🕒 Publicado en Zendoric: 3 de julio de 2026 · 01:20

Sony ha anunciado que a partir de enero de 2028 dejará de fabricar discos físicos de PlayStation, lo que significa que todos los juegos nuevos de PS5 se venderán exclusivamente en formato digital.

Sony ha anunciado que a partir de enero de 2028 dejará de fabricar discos físicos de PlayStation, lo que significa que todos los juegos nuevos de PS5 se venderán exclusivamente en formato digital. De forma simultánea, la compañía comunicó el cierre progresivo de las tiendas digitales de PS3 y PS Vita, un movimiento que, según señala el artículo de The Verge, ilustra perfectamente uno de los mayores problemas del futuro sin discos: cuando las tiendas digitales cierran, los juegos desaparecen con ellas.

El autor, Andrew Webster, enmarca esta decisión como algo previsible dado que el consumo ya se ha desplazado mayoritariamente hacia lo digital. Cita datos financieros recientes de Sony que indican que alrededor del 80% de los juegos de PS5 vendidos son digitales. A esto se suma que Rockstar Games anunció que la próxima entrega de Grand Theft Auto VI llegará a las tiendas físicas en noviembre solo como una caja con un código de descarga, sin disco físico real, reforzando la tendencia de toda la industria.

El artículo reconoce las ventajas del formato digital para los jugadores: posibilidad de precargar descargas, mantener bibliotecas extensas en una sola consola y aprovechar ofertas frecuentes. Sin embargo, también hay desventajas evidentes, como la imposibilidad de revender juegos usados o prestarlos a amigos. Desde la perspectiva de los editores, el modelo digital es más rentable al eliminar los costes de producción física.

El punto central del análisis, no obstante, es el impacto oculto de esta transición sobre la preservación de los videojuegos como medio cultural. El texto recuerda que ya en 2023 la Video Game History Foundation advirtió que el 87% de los juegos clásicos —definidos como los lanzados antes de 2010— estaban 'críticamente en peligro'. La fecha de corte de 2010 no es casual: coincide con el auge de las tiendas digitales, un fenómeno que, según el propio informe citado, agravará el problema con el tiempo debido a la baja diversidad de fuentes de relanzamiento y la volatilidad de las tiendas digitales a largo plazo.

El artículo pone ejemplos concretos de este fenómeno: hace apenas dos años Nintendo cerró las tiendas digitales de Wii U y Nintendo 3DS, dejando inaccesibles títulos exclusivos digitales como BoxBoy, incluso para quien compre hoy una consola 3DS. Hasta ahora este problema parecía menor por el reducido número de juegos exclusivamente digitales en esas plataformas, pero con el giro masivo del sector hacia lo digital —incluyendo lanzamientos de enorme magnitud como GTA VI— la escala del problema cambia radicalmente.

Según el autor, a partir de 2028 todo juego de PlayStation tendrá, en la práctica, una fecha de caducidad: en el momento en que Sony decida cerrar la tienda digital de PS5, una gran cantidad de juegos —no solo títulos menores, sino también grandes éxitos comerciales— quedará inaccesible de forma legal.

El texto menciona algunos esfuerzos paliativos existentes, como la posibilidad que ofrecen consolas modernas (destacando a Xbox) de transferir bibliotecas digitales entre dispositivos, o el programa de GOG en PC dedicado a mantener jugables juegos antiguos en hardware moderno. Sin embargo, subraya que estos esfuerzos, aunque valiosos, resultan insuficientes: hay lagunas evidentes, como el caso de los juegos móviles, extremadamente populares pero rara vez preservados salvo por proyectos de aficionados. Además, y esto es clave, estas iniciativas dependen enteramente de la buena voluntad de las propias plataformas: en cuanto una empresa decide cerrar una tienda o dejar de dar soporte multi-generacional, los juegos vuelven a quedar fuera del alcance legal de los usuarios. El artículo apunta, de paso, que este no es un problema exclusivo de los videojuegos, ya que el streaming está generando un efecto similar en el cine.

Finalmente, el autor reconoce que la preservación física tampoco es una solución perfecta: los discos y cartuchos se degradan con el tiempo y requieren hardware específico para funcionar. Aun así, argumenta que ofrecen a jugadores y preservacionistas un mayor grado de control sobre cómo coleccionar, compartir y conservar estas experiencias, sin depender de las decisiones unilaterales de fabricantes como Sony. La conclusión del artículo es contundente: mantener vivos los juegos antiguos ya es una tarea muy difícil, y a partir de 2028 el problema solo se agravará.

Fuentes y referencias