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← Volver al día · 27 de junio de 2026

RAMageddon: cuando hasta Apple rompe su regla sagrada, sabemos que la crisis es histórica

🕒 Publicado en Zendoric: 27 de junio de 2026 · 09:00

Apple no hace rebajas ni retoca precios a mitad de ciclo: es casi un dogma. Que los haya subido en Macs, iPads, HomePods y Vision Pro a la vez es la señal más clara de que la escasez de memoria ha cambiado las reglas del hardware de consumo. Y revela quién sobrevive al temporal y quién no.

Para medir un terremoto, a veces basta con observar qué edificios que se creían indestructibles empiezan a temblar. En el hardware de consumo, ese edificio es la política de precios de Apple. Como recuerda Allison Johnson en The Verge, la compañía no celebra rebajas, no ajusta precios a mitad de ciclo y mantiene estables los de sus modelos vigentes hasta reemplazarlos. Que haya roto esa norma no escrita —con subidas de cientos de dólares en Macs, iPads, HomePods e incluso el Vision Pro— no es un dato más: es el sismógrafo confirmando que el llamado 'RAMageddon' ha alcanzado una magnitud sin precedentes.

El caso del MacBook Neo lo ilustra con crudeza. Su precio de partida sube de 599 a 699 dólares y, con ello, pierde su razón de ser: la de un Mac accesible. Conviene situar la noticia en su contexto para no leerla como un tropiezo de Apple, porque no lo es. La crisis llevaba meses recorriendo el sector: las consolas fueron las primeras en encarecerse —PlayStation, Xbox, Switch, Steam Deck—, los portátiles siguieron, y los teléfonos lo acusaron a su manera, ya fuera con menos almacenamiento o con precios al alza. En ese mapa, que el Pixel 10A presuma de no haber subido de precio dice más sobre el estado del mercado que cualquier ficha técnica.

La ironía que subraya el artículo merece atención: precisamente en el peor año para los componentes, varias compañías lanzan sus dispositivos más ambiciosos y caros. No es temeridad, sino física industrial. Los ciclos de I+D del sector duran años, y un producto con tanto desarrollo a las espaldas no puede cancelarse porque el mercado cambie a última hora. Así se entiende que convivan en el tiempo una Steam Machine de Valve al doble del precio de la PS5 o un Galaxy Z Trifold de coste elevadísimo con la tormenta de la memoria en pleno apogeo.

De ahí surge la lectura más útil de todo este episodio: el RAMageddon actúa como un filtro implacable entre propuestas sólidas y propuestas frágiles. Un dispositivo verdaderamente innovador, respaldado por un historial de mejoras reales, puede capear el temporal y justificar su precio ante el cliente. Uno grande y caro con una propuesta de valor discutible queda expuesto sin red. La escasez, en este sentido, hace un trabajo que el marketing suele disimular: obliga a que cada producto demuestre por qué cuesta lo que cuesta.

Quizá la conclusión más valiosa sea la que ofrece la propia trayectoria reciente de Apple: sorteó sus dificultades en IA solo para toparse con una crisis de naturaleza distinta, recordándonos que en tecnología los frentes no se cierran, se suceden. La escasez de memoria no discrimina por márgenes ni por poder de compra; afecta incluso a quien más capacidad tiene para absorber las turbulencias. Para el consumidor, la enseñanza es serena pero firme: en 2026, el precio de un dispositivo ya no depende solo de lo que lleva dentro, sino de una competencia global por unos componentes que la inteligencia artificial ha vuelto repentinamente escasos. Saberlo no abarata nada, pero ayuda a comprar mejor.

Fuentes y referencias