Microsoft pide blindar la seguridad infantil frente a la futura ley federal de IA en EE.UU.

🕒 Publicado en Zendoric: 26 de junio de 2026 · 09:00
La compañía apoya una norma federal que unifique la regulación de la IA, pero reclama una excepción: que los estados conserven su capacidad de proteger a los menores. Una postura matizada que la distingue de otras grandes tecnológicas.
Microsoft ha pedido públicamente que la seguridad infantil quede excluida del alcance de la futura legislación federal de inteligencia artificial en Estados Unidos, aquella que —de aprobarse— podría sustituir o bloquear las leyes estatales existentes. La posición la expuso Suhail Khan, Senior Director of External Affairs de la empresa, durante un panel sobre privacidad infantil dirigido a asesores del Congreso y al sector privado.
El matiz es relevante. Khan precisó que la compañía respalda el 'lenguaje de preemption' —la primacía de la norma federal sobre las estatales— pero defendió que 'deben existir excepciones para la seguridad de los niños y las protecciones infantiles, incluyendo a nivel estatal'. Es decir: una regla común para casi todo, salvo cuando se trate de proteger a menores, donde los estados conservarían margen para legislar y aplicar sus propias normas. La empresa ya se había distanciado de Meta, Google y otras grandes tecnológicas al apoyar una versión de 2024 de la Kids Online Safety Act (KOSA), una propuesta que generó controversia en el sector por sus implicaciones para la moderación de contenidos y la responsabilidad de las plataformas.
Detrás del episodio late un debate estructural: el pulso entre una regulación federal unificada y la proliferación de leyes estatales. Estados como California, Colorado o Illinois han aprobado o tramitan normativas propias sobre IA de alto riesgo, transparencia algorítmica y protección de datos. La industria, en general, prefiere una ley federal única que simplifique el cumplimiento; el problema es que un marco demasiado homogéneo puede arrasar protecciones locales que funcionan. La seguridad infantil introduce ahí una variable política y social difícil de ignorar.
Más allá de los intereses comerciales —que existen y conviene no perder de vista en cualquier posicionamiento corporativo—, la propuesta tiene una lógica regulatoria defendible: el principio de no usar la armonización federal como excusa para rebajar el suelo de protección de los más vulnerables. La seguridad infantil en línea es, además, uno de los pocos terrenos con consenso bipartidista en el Congreso, lo que da a esta postura posibilidades reales de prosperar. Conviene seguir el detalle: el material disponible procede de una nota tras muro de pago y no permite ampliar los argumentos del panel. Pero el marco que se dibuja —federalismo con cláusulas de salvaguarda para menores— puede acabar siendo una de las piezas más debatidas de la regulación estadounidense de la IA.